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Como la vida de todas las personas, la mía es la suma de voluntades ajenas y del esfuerzo por definir un carácter, por ser uno mismo. Vinculado durante la mayor parte de mi trayectoria profesional a la empresa familiar, me fui formando para desarrollar mis dos vocaciones: el canto y el protocolo. A ambas dediqué tiempo y entrega. El canto no ha dejado de ser una pasión, pero a la hora de definir mi actual proyecto profesional, el protocolo ha marcado el camino. El protocolo es el fundamento de elegare. Saber estar es una necesidad, una habilidad social básica que, lejos de complicar la vida, la hace más sencilla. |

En eso creen también los colaboradores de elegare, empresas y particulares con amplia experiencia en sus respectivos campos. Con ellos comparto este proyecto y una misma inquietud: ofrecer un servicio más allá de la mera eficacia, cuidando al máximo el detalle.